5 de mayo de 2016

Escuchando la historia del Heavy Metal: 1973


Continuo con mi experimento escucha de la historia del Heavy Metal. Los discos de este año tardé mucho más en terminar de escucharlos, creo que me saturé un poco y necesitaba una pausa. Después de un corto descanso, vuelvo a la carga.

Decidí también aparte de mis comentarios implementar un sistema de calificaciones por estrellas. Igual es algo muy subjetivo, así que a continuación dejo la "traducción":

✰✰✰✰✰: Muy malo, quiero borrarlo de mi mente.
★✰✰✰✰: Malo, aunque puedo comentar al menos una cosa buena de él.
★★✰✰✰: Intrascendente, no lo entendí o no me terminó de gustar, pero tampoco me desagradó.
★★★✰✰: Tiene cosas buenas, pero muchos defectos.
★★★★✰: Bueno, con algunos detallitos.
★★★★★: Excelente.

He aquí mis impresiones y descubrimientos entre los discos que escuché del año 1973:

Aerosmith
Aerosmith ★★★✰✰

Canciones que más me gustaron:
Make it
Dream on

Tendría que haber vivido debajo de una roca para no conocerlos, pero nunca les he prestado mucho atención. Tenía la impresión que eran más recientes, así que fue, de entrada, escuchar su sonido tan a mitad de los 70s. Me pareció un buen disco, aunque algunas canciones pasan sin pena ni gloria.

Alice Cooper
Billion dollar babies ★★★★✰
Muscle of love ★★★✰✰

Canciones que más me gustaron:
Hello hooray
Billion dollar babies
Unfinished sweet
Big apple dreamin'
Hard hearted Alice

Dos discos mucho más interesantes que el anterior, que no me había impresionado tanto. Hay muy buenas canciones entre los dos álbumes. En este punto creo que ya puedo decir que "me gusta" Alice Cooper. Tiene sus discos mejores y peores, pero definitivamente me atrapó.

20 de abril de 2016

Corsés para principiantes 2: Consideraciones para antes de comprar o usar tu primer corsé.


Antes que nada, ya en un post anterior definí qué es un corsé y sus diferencias con otras prendas moldeadoras, incluyendo las cinturillas de látex que se han puesto de moda últimamente. En este post (y en general) al hablar de corsés me refiero exclusivamente a prendas que reducen la cintura mediante tensión muy fuerte creada por varias capas de tela resistente, varillas de acero y lazos en la espalda.

Los corsés de verdad y de buena calidad no son prendas baratas y el usarlos, ya sea de manera esporádica o como un régimen, requiere de disciplina y de algunos cambios en nuestra alimentación y rutina; también puede resultar incómodo al principio y si no se utilizan de manera correcta, cuando se usan prendas de mala calidad o en el caso de algunas condiciones pre-existentes hay ciertos riesgos, por lo que creo que es importante considerar varios puntos antes de adquirir un primer corsé o iniciar un régimen de waist trainning1 .

Personalmente, veo el usar corsés como una forma de modificación corporal (a la vez más extrema y más sutil que otras formas de modificación), así que creo que es sumamente importante realizar el mismo tipo de investigación y meditación que se aconseja hacer antes de, por ejemplo, hacernos un tatuaje (aunque los resultados de aún el más estricto waist trainning no son permanentes). Creo que faltan recursos en español con información apropiada y fidedigna sobre el tema, así que lo que pretendo con esta entrada es una guía básica e introducción para quien no sabe nada o mucho sobre corsés y cree que le podrían interesar o le llaman la atención, pero no sabe por dónde empezar.

Preguntas que debemos hacernos y consideraciones antes de comprar o usar un corsé:

1 de abril de 2016

Reto: 60 días para volverte minimalista (presentación)


Tengo un año y medio en un proceso de mejora personal en el aspecto de organización y limpieza de mi casa.

Siempre he sido una persona desorganizada, con propensión a acumular “mugrero”. Esta forma de ser se me intensifica en los momentos en que lidio con depresión…con todo el estrés y desánimo que estas tendencias alimentan. Durante varios meses entre 2014 y 2015 estuve en terapia y uno de los aspectos prácticos con los que más trabajé fue el reeducar mi cerebro, motivaciones y acciones para eliminar y reducir este factor estrensante en mi vida y a pesar de que ya no estoy en terapia, he continuado con ello.

Como uno de los aspectos en los que más fallo es en cuanto a la motivación y constancia, este proceso de volverme más organizada ha sido muuuuuy lento, pero avanzo y mejoro lo mejor que puedo, tratando de no desanimarme por mis periodos “muertos” y buscando inspiración en todos lados.

Una de las cosas que más me motiva ha sido encontrar blogs y canales en Youtube con personas que dan consejos, métodos y retos para simplificar cosas como el deshacerte de cosas acumuladas, darle un reset a la limpieza de tu casa, encontrar maneras más eficientes de hacer tareas diarias, étc.

En enero encontré un reto llamado 60 días para volverte minimalista, de la australiana Rachel Aust. Como no es un estilo estético/de vida que me atraiga, en principio no le presté mucha atención, pero ya leyendo en qué consistía el reto pensé que lo podría aplicar de una manera menos estricta como un reto para deshacerme de acumulación y cosas innecesarias en mi casa, hábitos y vida y pensé “A ver si uno de estos días lo hago”, que se tradujo en un “bajé el documento y me olvidé de él”.

16 de marzo de 2016

"Mi esposo" y algunas ideas sobre el matrimonio.


Hace poco me encontraba cocinando para una cena familiar y de pronto recordé una vez hace algunos años, en la que también estaba cocinando, pero con mi madre y ella aprovechó para decirme algo que solía decir cuando criticaba alguna costumbre, acción o creencia mía eran cosas como: "No puedes ser vegetariana toda tu vida, cuando te cases y tu esposo quiera carne ¿a poco no le vas a cocinar solo porque tú no comes?", "Si sigues chupándote el dedo (algo que hacía usualmente todavía en la adolescencia) ¿qué va a pensar de ti tu esposo cuando estés casada?", "Ahorita andas de volada, pero de rato que te toque un esposo al que no le guste que andes de machorra y juntándote con puros hombres a ver qué haces", "No te conviene ser así de ambiciosa y gastadita, ¿qué vas a hacer sí te toca un esposo que no gane mucho?"...

Empezando por el hecho de que como método de enseñanza no es muy efectivo el meter miedo y vergüenza en vez de tratar de entender la raíz de conductas que a ella le parecían mal o nocivas o aceptar que muchas de las cosas que le parecían mal venían desde ideas retrógradas que ella tenía, lo que más me llamó la atención ésta vez que recordé sus frases y que nunca había notado es la creencia que persistía detrás de todas ellas: que el matrimonio y "mi esposo" era algo que yo iba  contraer o caerme del cielo y sobre el que yo no tenía poder de decisión.

Por la mente de mi madre no pasaba que yo podría, en primera elegir no casarme (o no casarme con un hombre) y segundo (y principalmente) que podía escoger, no solo superficialmente o en el sentido básico de la palabra, con quien casarme. Es decir, no solo el que yo podría ELEGIR no casarme con el primer monigote que se me pusiera enfrente o me gustara, sino rechazar a alguien que no compartiera mis ideales y gustos.

Cuando pienso en su vida y en los dos hombres con los que se casó, entiendo el por qué se sentía así con respecto al matrimonio: efectivamente a ella los esposos "le tocaron", en el sentido de que se ató a hombres porque creyó que no tenía elección, por sus creencias religiosas y todo el paquete de inseguridades, traumas sin tratar, enfermedades (físicas y mentales) que llevaba consigo, por presiones sociales y económicas que no supo o no quiso sortear de otras maneras y por supuesto, por sus tendencias emocionales nada sanas. En ningún momento se le pasó por la cabeza que podía realmente elegir a alguien que la apoyara, amara como era y le ayudara a mejorar en las cosas que sí tenía que trabajar.