28 de febrero de 2013

6 de 50+ libros al año: «El hombre desnudo» de Desmond Morris

Desmond Morris es de los autores que más he leído a partir de que retomé mi afición por la ciencia (hace unos 4 años, después de haberla dejado de lado por mucho tiempo).

Desde el primer libro que leí de él, “El zoo humano”, me encantó su aproximación a los temas que maneja y la manera de exponer sus argumentos; si bien algunas de sus teorías al pasar del tiempo han sido revisadas y encontradas erróneas o caducas, la totalidad de su mensaje y trabajo sigue siendo válido o al menos útil como documentación.

Tenía mucho tiempo queriendo leer dos de sus obras más vendidas “La mujer desnuda” y “El hombre desnudo” títulos -libros posteriores a su famoso “El mono desnudo”- en los que estudia el cuerpo -femenino y masculino respectivamente- literalmente parte por parte.

Recientemente pude hacerme con una copia de "El hombre...", la contraportada nos describe la obra de esta manera:

Después de su aclamado libro “La mujer desnuda”, Desmond Morris investiga este éxito evolutivo y hace un estudio minucioso del cuerpo del hombre, en el que examina las características biológicas de su anatomía y describe las numerosas formas en las que las costumbres locales o las modas las han modificado, suprimido o exagerado. Una historia natural de este espécimen fascinante que no por más conocido corre menos peligro. Escrito desde la perspectiva de un zoólogo y argumentado con datos científicos, no faltan las anécdotas y conclusiones sorprendentes, incluyendo un polémico capítulo que examina las tendencias sexuales del hombre.

No sé si sea por el formato del libro, en el que cada capítulo está dedicado a una parte del cuerpo, pero se me hizo un libro simple en demasía, con partes prescindibles por obvias, algo redundante e incluso aburrido a ratos.

Otra cosa que no me agrado para nada es que es altamente especulativo y si bien, muchos de los argumentos tienen alguna base científica, también se vale muchísimo de los “pues, no hay explicación científica por ahora, pero vamos a hablar de esta explicación infundamentada que yo tengo en todo el capítulo” o le da demasiado espacio a las partes histórico-sociales y anecdóticas en vez de las biológicas y científicas (por ejemplo, en todos o casi todos los capítulos se menciona los récords Guinness referentes a la parte del cuerpo de la que se está hablando).

No necesariamente es algo malo, pero supongo que el hecho de haber leído sus otros libros, que tienen ese enfoque más de zoólogo, menos de “la historia de…” hizo que esperara otra cosa del libro. Precisamente esa predisposición de mi parte es lo que me hace decir que probablemente no sea un libro malo, porque datos interesantes aquí y allá sí los tiene, pero el tono que tiene es muy simplista comparado con sus demás libros, además de demasiado especulativo para mi gusto.

Lo recomendaría únicamente para personas que no hayan leído anteriormente al autor o que apenas vayan empezando a sumergirse en la literatura de divulgación antropológica, pero no para lectores ya familiarizados con el tema, como libro de referencia o quienes ya hayan leído algún otro título de Morris.

No es un libro difícil de conseguir, pero a veces tampoco se encuentra en todas las librerías (a diferencia de su antecesor, que no he podido encontrarlo en ningún lado), su precio, varia dependiendo de dónde se compre, pero ronda los $290 pesos- 23USD.  

[Leído del 2 al 6 de febrero]

7 de febrero de 2013

5 de 50+ libros al año: «Madame Bovary» de Gustave Flaubert

Todos tenemos nuestra lista de “clásicos imperdibles” que por una u otra razón sí nos hemos perdido. También es común tener nuestros “libros tabú” que es como yo llamo a esos libros que siempre queremos leer y ya a punto de comenzar a hacerlo se nos atraviesa algún otro título que en dicho momento nos apetece más.

Uno de los libros que tenía en ambas listas es Madame Bovary, la famosa novela de Gustave Flaubert: clásico de la literatura francesa y según muchos una de las mejores novelas jamás escritas.

A diferencia de algunos clásicos universalmente reconocidos que pueden llegar a ser decepcionantes (¿me estás oyendo, Hemingway?), Madame Bovary cumple las expectativas que genera.

Tenía rato que una novela no me causaba sensaciones tan fuertes y genuinas: desde que comencé a leerla cada personaje me fue causando una impresión y hubo veces en que poco me faltaba para jalarme el cabello de desesperación. Por supuesto, no lo digo como algo malo, sino como prueba de la pluma magistral de Flaubert.

Para los que no conozcan la historia (lo cual dudo, digo, yo no la había leído y sabía de qué va y cómo termina), la trama es esta:
Una joven y hermosa mujer, Emma, se casa con un médico de origen rural. Al poco tiempo, la pareja acude a una fiesta de alta sociedad y la protagonista se descubre insatisfecha con la vida que lleva. Desencantada, rechaza la monotonía de su existencia y anhela otra guiada tanto por la pasión y el amor verdaderos como por la importancia del estatus social. Tras embarazarse de su esposo, Emma comienza una serie de amoríos que no consiguen sino desalentarla más en su búsqueda.
Emma me parece un personaje muy plano, pero muy, muy bien escrito, sé que suena contradictorio, pero así me hizo sentir. Desde el momento que empiezan a describirla, su infancia, sus pensamientos, su vida… me daba la sensación de ya saber cómo iba a pasar todo, y no precisamente porque conociera la historia, sino porque su forma de ser es muy predecible, pero creo que esa es parte de la magia del personaje y ayuda a creer una especie de desesperación en el lector: un deseo de abofetear a Emma que dan ganas de poder sacarla del papel y hacerla entrar en razón.