31 de julio de 2013

23 de 50+ libros al año: «Vergüenza» de Salman Rushdie

Con esta, la vigésima tercera reseña del proyecto 50+ libros año, les voy a hacer un poquito de trampa.

Hace poco más de un mes hice una video reseña del libro en cuestión (Vergüenza, de Salman Rushdie) e iba a publicarlo aquí y como parte de una maquiavélica campaña publicitaria mi proyecto alterno en facebook, Lea, no sea pendejo.

Sin embargo, por azares del destino (léase, "mi maldita desidia") me fui atrasando con las reseñas y para cuando tuve que publicar el video por allá aún no era el turno de publicar la reseña por acá, así que no se pudo hacer como yo quería.

Como sea, finjamos que nada de eso pasó y que el video no tiene un mes de viejo:


Como podrán imaginarse, los invito encarecidamente a que se den una vuelta a Lea, no sea pendejo donde encontraran información, recomendaciones y reseñas sobre libros de muy diversos géneros con la intención de compartir experiencias lectoras además de noticias, humor y quehaceres del mundo literario, del lector y la bibliofilia. 

Si ya están aburridos de mis idioteces, no se apuren, la página no la administro nada más yo sino que tendrán acceso a la finísima inteligencia, humor y porqué no, casual idiotez de dos de mis personas favoritas en el mundo. 

Comentarios sobre el video o sugerencias, se aceptan con mucho gusto. Se vale darle una ojeada a los demás videos en el canal de youtube y suscribirse, si así lo desean.

22 de 50+ libros al año: «Cuentos, 3» de Herman Hesse

En mi adolescencia leí las obras largas de Hesse más conocidas, El lobo estepario, Demian y Siddartha. Si bien no cuento al escritor germano-suizo entre mis autores favoritos, su obra me agrada.

Hace unos meses fui a la venta de saldos por mudanza de la Librería Cosmos y me topé con una copia de esta antología de cuentos de Hesse a un precio casi regalado (10 pesos), me llamó mucha la atención porque nunca había escuchado de sus cuentos cortos o más bien, solo sabía de la existencia de sus obras famosas, así que decidí comprarlo.

Si bien en el momento en que lo compré me dio mucha curiosidad, la verdad es que para cuando llegué a casa ya se me había pasado el furor y lo dejé abandonado unos meses en los libreros, hasta que por fin me animé a darle su leída.

La contraportada nos presenta esta recopilación de la siguiente manera:

La recopilación de los CUENTOS de Hermann Hesse (1877-1962), diseminados durante mucho tiempo en revistas, volúmenes colectivos y antologías, puso de relieve las líneas de fuerza de un universo narrativo articulado por los mismos temas y obsesiones presentes en sus grandes novelas, coloreado por una inconfundible sensibilidad estética y animado por los valores éticos y humanistas que caracterizan toda su obra. La ordenación cronológica de los relatos -este tercer volumen recoge cuentos escritos entre 1910 y 1919- permite apreciar la evolución de un creador menos preocupado por la fábula y el suspense en el relato, que por la autenticidad de los personajes, anti héroes que reflejan, en un sinfín de escorzos, la entera variedad de comportamientos y psicologías humanos
Como un todo, la antología me resultó muy difícil de terminar. No sé exactamente que esperaba de los cuentos cortos de Hesse, pero no era lo que encontré. Los relatos no son precisamente complejos o crípticos y para el caso tampoco especialmente aburridos y ni de broma diría que me parecieron malos, pero hubo algo que me impidió, a lo largo de los dieciocho cuentos, compenetrarme y comprometerme con lo que estaba leyendo.

24 de julio de 2013

21 de 50+ libros al año: «Cuentos orientales» de Marguerite Yourcenar

Este es el primer libro que leo de Marguerite Yorucenar, antes de animarme a darle una oportunidad había escuchado sobre ella (obviamente, al haber trabajado en varias librerías no es tan sorprendente que “conozca” a un montón de autores que no he leído), sobre todo acerca de su famosa Memorias de Adriano, pero nunca me había llamado demasiado la atención leerla.

Hace unos meses, en un recorrido habitual en alguna librería (tristemente no recuerdo si lo compré en Librerías Gandhi o en El Péndulo) examinando la sección de literatura universal me llamó la atención este libro, porque recordaba que ella era una escritora francesa y acepto que me dio un poco de morbo por aquello de lo que pueda rondar en los límites de la apropiación cultural, así que decidí comprarlo. Estuvo por ahí guardado un tiempo, hasta que por fin me animé a leerlo.

La sinopsis que aparece en la contraportada del libro nos lo presenta de la siguiente manera:

El mítico Oriente de la mano de una de las escritoras más importantes del siglo XX se descubre a través de la esencia de los cuentos legendarios de lugares como Grecia, Asia y los Balcanes. Un viejo pintor que desaparece en el mar que acaba de dibujar; un héroe griego que seduce a las mujeres y las olas, el destino de quien ve a las nereidas; el oscuro poder de la sombra, la diosa Kali, que se entrega a cualquier hombre y nunca sonríe; o el amor loco de una mujer por el asesino de su marido. Pasiones, secretos y sabiduría se suceden creando un clima donde no hay culpables ni víctimas, tan sólo la vida y su inmenso misterio.

16 de julio de 2013

20 de 50+ libros al año: «Antología de cuentos de misterio y terror»

Siguiendo con mi propósito para este año de acercarme a la literatura de horror quise darle la oportunidad a esta antología que incluye bastantes autores clásicos. Cuando el pasado enero quise comenzar a leer terror mi primera opción fue esta antología, pero mi pareja (el experto en el tema de la casa) me recomendó comenzar con la de editorial Bruguera que leí en aquel entonces, pero ya desde entonces me quedé con ganas de leer esta colección de relatos recopilada por Iván Stavans.

El libro lo conforman 38 relatos de variable extensión (siendo el más largo La mano encantada de Gérard de Nerval, de 35 páginas, y el más corto Ante la ley de Franz Kafka, de solamente una página y media) y todos de distintos autores procedentes de toda época, corriente y países aunque es muy notorio que predominan autores y cuentos clásicos.

De entrada pude notar que era una colección francamente mal seleccionada: la calidad narrativa y de las ideas expuestas en buena parte de los cuentos no era excelente ni original (aún situándolos en la época en que fueron escritos) y no solo eso, sino que muchos de los relatos ni siquiera podrían calificarse como “literatura de horror”, no solo porque no den miedo, ya que eso pude variar o se puede perdonar por muchas razones, sino porque sus temáticas e historias ni siquiera eran medianamente oscuras o de miedo, sino meramente fantásticas.